Archive for the ‘Personajes’ Category

Atarse un cinta en el dedo is not enough

Sunday, October 9th, 2011

Donald viene cada día a traer el pescado. Entra cada mañana por la puerta diciendo las pocas frases en español que le he podido llegar a enseñar: “Buenos días” ,”¡traigo pescado fresco!”, “hasta mañana”, y siempre con una sonrisa, como si estuviera recitando a Cervantes. Siempre se apunta es una esquina de su mini-libreta cómo decir las cosas fonéticamente, para poder memorizarlas. Es de esos hombres de familia de risa sincera que siempre transmite optimismo.

 

Suele llevar algo escrito en el dorso de la mano, y el  otro día le pregunté si era de los que se anotaba cosas en la piel para no olvidarlas. Respondió muy efusivamente, enseñándome las manos, esta vez con 3 anotaciones diferentes: un número, unas iniciales, y una palabra. Y me contó que eso no era todo, que también llevaba el reloj cambiado de muñeca para saber que había algo que debía recordar, y el móvil metido en un bolsillo diferente a donde solía llevarlo… Jeysus, Don!! Are you able to remember all those things that you are suppose to remember with these tricks? Y respondió que sí…

 

Lo cierto es que yo tuve que ser más radical y cambiarme de país para poder recordar esas cosas que no debía olvidar.

 

Americano, double shot.

Sunday, January 9th, 2011

A veces la vida nos lleva de un lado a otro misteriosamente.Lo que creímos nos dejaría en un determinado lugar, o nos aportaría algo, acaba mostrándonos un nuevo e insospechado camino, con el paso del tiempo, que sin embargo cobra mucho más sentido en nuestro proceso vital que aquello que esperábamos inicialmente de algo o de alguien.

Estar “solo” en un país extranjero proporciona muchas cosas. Aparte de una absoluta independencia -para lo bueno y lo malo-, se está especialmente sensible y receptivo a determinadas actitudes o situaciones. Las relaciones que estableces con la gente son distintas, van a otra velocidad -a veces más rápido, a veces más despacio-. Tu vida se llena de personas esporádicas, sobre todo trabajando en un café con la cocina de cara al público como hago yo.

Hay gente que viene una vez y no la vuelves a ver. Otros vienen de vez en cuando, les recuerdas vagamente, pero nada más. Luego están los “habituales”, gente que vive o trabaja cerca, y viene prácticamente cada día, cuando no un par de veces.

Algunos piden lo mismo todos los días. Otros alternan entre un par de cosas. A otros les encanta preguntar y se dejan llevar por aquello por lo que demuestres más entusiasmo. De unos cuantos ya conoces el nombre, sabes qué hacen o de dónde son, y te preguntan por las vacaciones y por tus costumbres. Hay periodistas que fueron detenidos en España durante la dictadura, técnicos de imagen que en realidad quieren montar un café, informáticos enamorados de alguna de las camareras, contables a punto de casarse que empiezan a estar nerviosas, y hasta una pareja que siempre que viene me da la impresión de que algo pasa con ellos y que ella va a romper a llorar en cualquier momento… Conversaciones de 1, 5 o 10 minutos, depende del día o de lo concurrido que esté el café. Hay gente que te conquista en un par de días, otros necesitan un par de semanas, algunas personas sólo deseas que se marchen lo antes posible :)

Cada día pasan por allí no sé, entre 50 – 90 personas, y desde luego cada una tiene sus particularidades. Mi cabeza se llena de conversaciones que bien podrían formar parte de una película, de vidas inventadas en un instante, castillos que se deshacen cuando descubres más detalles, a veces más interesantes que lo que imaginaste en un principio…

Continuará…

Thomas Jefferson dixit

Tuesday, March 17th, 2009

“Pienso que las instituciones bancarias son más peligrosas para nuestras libertades que ejércitos enteros listos para el combate. Si el pueblo americano permite un día que los bancos privados controlen su moneda, los bancos y todas las instituciones que florecerán en torno a los bancos, privarán a la gente de toda posesión, primero por medio de la inflación, en seguida por la recesión, hasta el día en que sus hijos se despertarán sin casa y sin techo, sobre la tierra que sus padres conquistaron”.

Esto lo dijo, en 1802, el entonces presidente de los Estados Unidos, augurando lo que sucedería con los bancos  y que, de hecho, ha sucedido.

Edito para incluir un video muy explicativo:


Archives
Twitter Maika3